Depresión

La depresión es un fenómeno complejo y a menudo mal entendido. Son muchas sus manifestaciones: profunda tristeza, pesimismo, sensación de baja valía, falta de energías, inactividad… Pero lo más definitorio de una depresión es el alejamiento de lo que antes era importante y el cuestionamiento constante de uno mismo, de la vida y del futuro.

Muchas veces la tristeza y el cuestionarse a uno mismo son necesarios para afrontar momentos difíciles. El problema aparece cuando este tiempo se prolonga y la persona empieza a ensimismarse, cuestionar su vida y abandonar las actividades y relaciones que antes disfrutaba. Es normal que la vida deje de tener sentido cuando se cuestiona constantemente desde fuera sin implicarse activamente en ella. Por eso, en estos momentos es necesario el trabajo cognitivo, y de forma simultánea, retomar poco a poco un nivel de actividad adecuado.

En estos casos, un tratamiento psicológico analiza las causas que han llevado a esta situación y permite algo que puede parecer inalcanzable: que la persona retome de forma gradual su estado de ánimo, sus relaciones personales y sus actividades cotidianas.